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La música que nos permite la inmersión necesaria

NOTA: te invito a darle vida a tu lectura con música ambiental. Cada juego de los mencionados debajo tiene su link en los titulos, que te va a llevar a la respectiva banda sonora de cada uno. Si te gusta la música ambiental y relajada, podes poner de fondo la del Journey. Si te gusta el jazz de los 40s o 50s, poné la de L.A. Noire. Si te gusta la música épica con tintes oscuros, Bloodborne. Para rock alternativo y new metal, Metal Gear Rising Revengeance. Para metal progresivo duro, DOOM.

Al menos a mi entender, la música acompaña cualquier momento de vida y tiene una repercusión muchas veces muy importante en cada individuo. Hay personas que asocian ciertos temas con ciertos momentos que van a recordar para siempre. Como si se tratase de musicalizar ese momento, darle tono y volumen a nuestra vida.

De emociones y sentimientos a flor de piel

La música, claro está, contagia emociones. Hay ciertos ritmos y composiciones que están asociadas con diferentes estados de ánimo y es muy común escuchar estos acordes en películas para acompañar momentos, para hacer hincapié en ese sentimiento que se quiere transmitir.

En los videojuegos, ¿el resultado es el mismo?

La música como eje importante de las emociones

Como en cualquier experiencia audiovisual, la música es sumamente importante, y los videojuegos no son un caso aparte. Si tenemos en cuenta que muchos videojuegos con enormes costos de producción contratan a grandes músicos, cesionistas o concertistas para hacer su música, es porque esa parte del desarrollo importa, y mucho.

Muchas veces se piensa que mientras más orquestal sea la composición, más sentimientos genera. Y no es así: muchos juegos como Undertale lograron melodías increíbles con simples notas MIDI. Obviamente, no es lo mismo escribir un tema de estas características hoy, a como se hacía hace 20 años, pero la esencia sigue siendo la misma.

La música, en grandes o pequeñas proporciones, sigue siendo música

Y tampoco hay que confundir cantidad con calidad: no solo los juegos de niveles de producción altos tienen buena música. Por eso quise hacer una lista, sin orden de importancia y bastante personal, con juego que su música me haya transportado hacia ese lugar que los desarrolladores quería, juegos donde la música ayudó en un gran porcentaje a que pueda generar empatía con el personaje principal.

Juego cuya música me haya hecho sentir parte de la historia.

Doom (ID Software, 1993)

Doom (ID Software, 1993)

Inmersión y jugabilidad de la mano

Journey (Austin Wintory)

El juego, de por sí, ya es una experiencia audiovisual con todas las letras. La calidez que le brinda la música de este compositor es sumamente importante para poder meternos en esos mundos inmensos en apariencia, donde nos contagia ese sentimiento de libertad por momentos, de desidia por otros, un sentimiento que va acarreado por la historia y por todos sus vaivenes.

L.A. Noire (Simon Hale)

Los años 40, el cine negro, el cine de detectives privados y mafiosos sin escrúpulos. Una época donde el jazz era habitué de cada bar nocturno, generando un halo de tranquilidad y misterio en cada personaje que se perdía en la noche entre el humo del tabaco y los vasos de whiskey vacíos.

No hay chances de que toda la composición musical de este título no te transporte a esas épocas, y te haga sentir como en casa durante cada segundo de juego.

Bloodborne (Tsukasa Saitoh, Yuka Kitamura, Nobuyoshi Suzuki, Ryan Amon, Cris Velasco y Michael Wandmacher)

Hace poco pude jugar Bloodborne, juego que siempre esquivé pero al mismo tiempo miraba de cerca por sus constantes referencias a Lovecraft. Si bien no pertenece a un género que sea completamente de mi agrado, como hablé alguna vez en esta otra nota, la mezcla de subgéneros musicales de su OST me permitió meterme de lleno en cada uno de sus oscuros mundos, sentir una increíble tensión en cada una de sus batallas, y creer realmente que estaba en esa época tan retorcida que propone este gran título.

La mezcla de orquestas clásicas con algunas composiciones dignas del western son realmente épicas.

Remember Me (Olivier Deriviere)

Esta OST completamente compuesta de forma digital contiene una increíble variedad de ritmos y melodías electrónicas, combinadas con maestría con ciertos componentes clásicos que realzan los momentos necesarios del juego con una teatralidad imponente, sin nunca dejar de tener esa simbiosis tan interesante que la hace ser completamente futurista.

Una composición magistral, cinematográfica, que acompaña al título a la perfección.

Metal Gear Rising Revengeance (Jamie Christopherson)

Como si fuese un producto sacado directamente de la época de oro de MTV, el OST del Metal Gear Rising Revengeance es una mezcla perfecta entre rock alternativo, new metal, música electrónica, metal industrial y solos de guitarra dignos de lo mejor del trash. Ese aire agresivo pero moderno, te permitía generar la adrenalina necesaria para poder combatir contra todos los enemigos que te presentaba el juego.

Sobre todo en los jefes finales, donde al llegar a cierta parte del jefe, a las pistas instrumentales se le agregaban las voces de diferentes cantantes. Una joya.

DOOM (Mick Gordon)

Este título que vio la luz en 2016 te genera toda esa intensidad necesaria para destrozar demonios y otros seres infernales al ritmo de una música con las que da gusto asesinar en plena superficie de Marte, buscando adentrarnos al mismísimo averno para aniquilar a todo mal.

Con altísimos componentes de un metal progresivo bien agresivo, este OST se da lugar para variar entre post-industrial, dark synth-rock, glitch music y el moderno (y controversial) Djent. Todo esto para formar esos ambientes oscuros, con una mezcla y producción increíbles, dignos de cualquier disco de una banda de metal moderna.

Journey (Thatgamecompany, 2012)

Journey (Thatgamecompany, 2012)

El sentido de la música es particular para cada individuo

En lo particular, y cada uno con su búsqueda particular, las bandas de sonido de estos juegos me transportaron a los lugares necesarios para generar esa inmersión en las historias, poder ponerme en la piel de los personajes o tener esos sentimientos encontrados que propone cada una de las historias.

Un apartado pocas veces mencionado a la hora de hablar del desarrollo de un videojuego, pero que tiene una importancia vital.

Escrito por

Redactor. Cinéfilo. Game Designer. Dibujo sin ser ilustrador y hago música sin ser músico. El terror ante todas las cosas. Aprendí a querer más a los animales que a las personas. Mi BFF se llama Leono.

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